lunes, 18 de abril de 2016

lunes




nos quedamos en silencio un rato frente a la computadora
me mostraste tus libros nuevos con la webcam y
te conté sobre la banda que fui a escuchar el sábado,

la misma banda que escuchamos cuando volví de viaje.
cuando volvimos.
esa banda que vimos en ese lugar horrible
sí, cuando falsificaste las entradas.

hoy es lunes 18 de abril de 2016.
quería escribir, pero no pude.
quería dormir la siesta con vos en el sillón
super apretados, pero no estás.



jueves, 14 de abril de 2016

puño


te veía de lejos, me gustaste.
me intrigaba la idea de qué teníamos en común
claro, los recis, pero y si algo más?
insistí hasta que me buscaste, fuimos a ver Eterna Inocencia.
caminamos desde la cuarta hasta la Alameda.
no me acuerdo de qué hablamos, pero sé que fue simple y natural (como la canción de Sudarshana)
me dieron ganas de ser tu amiga de toque.
desde ese día creo que lo fuimos.
y me pinta que va para largo la cosa.

ahora tenemos un poco de miedo, pero dejame que te cuide.
que te siga cuidando.

y cuando te despertés
y no estemos cerca para prepararnos un té,
escuchá Mala Junta
y acordate que las ovejas negras igual pueden tener su rebaño.

excusas


que si esperamos que alguien nos dé su bendición
los padres
mi madre

que si esperamos caer bien
las pibas
tu novia

que si creemos que no sabemos una pija
política
música
ciencia

o que si me dejé de comer las uñas
tengo el pelo largo
me voy un rato
pero siempre tengo miedo

igual, está youtube

vos y tus fotos
yo y mi cuaderno
mis cuadernos
todos sin terminar
como el rap que hice el otro dia
o la idea de terminar un rollo por mes

no tengo plata
ni tinta
ni un don

miércoles, 30 de marzo de 2016


necesitamos sentarnos más al sol.
recién bañados,
cuando nos brilla fuerte el pelo.

extraño tu perfume,
el azul de tus perfumes.
olor a sol, aire libre y a vos.
quiero olerte.
el cuello y los labios.
quiero oler la suavidad de tu boca.
que me abraces, acostarme en vos.

aplastarte.
mirarte.
emburrarnos.

quiero desear mirarte deseándote.

acariciame la cara por favor.
un rato (no)más.

bruja

mientras googleo escuelas de español para extranjeros en Montevideo (Uruguay), pienso en mi madre diciendo: "te veo muy perdida para la edad que tenés".

son ocho las escuelas.
sonrío un poco.

jueves, 17 de marzo de 2016

ya nadie va a escuchar tu remera





de noche la plaza se aísla de la idea de plaza.
las personas se acompañan de a dos y los pocos perros, dueños de la cuadra
duermen con un ojo cerrado y el otro abierto, esperando que un intruso
se pasee libremente para marcar territorio.
los gatos, hechos bolita, no tienen qué comer.

dos chicas se sentaron en lo alto.
el mate y un magiclick.

"a los trece años en vez de pensar en qué ropa usar,
reflexionaba sobre qué era el tiempo" dijo C.
C. (29 años) se cebaba un mate lavadísimo.
"tuve una adolescencia rara, una no adolescencia.

"por suerte, mis remeras me ayudaban a levantarme pibes"


todo empezó con la pregunta de la otra,
"¿Qué es lo peor que tiene la raza humana?"
es su frialdad, esa actitud de amor profundo con algunos motivos
y de total desentendimiento con otros.
nos desgarramos con las separaciones, las muertes, los fracasos;
pero nos descubrimos apáticos  por el otro lado.

"¿Por qué sentimos el deseo de sufrir a veces?"
debatieron sobre la idea que el sufrimiento es parte de la felicidad.
felicidad pensada como el objetivo final de todo humano,
pensada como momentos, no como un estado de plenitud.
casi como un concepto que no existe como tal,
que no se define, que mejor no usar.
al igual que la muerte en la vida, la tristeza pertenece sin dudas
al camino vital que transitamos todos. por esto, es que la mayoría de las personas
sienten empatía con el sufrimiento: de otros, nuestro.
lo necesitamos.
lo elegimos.
lo buscamos.
por aburrimiento, por tener ganas de sentir, por simple curiosidad.
lo hacemos.

"de igual forma, existen algunos pocos seres humanos que no sienten de manera tan romántica",
pensaron. esos llevan mejor la vida, fluyen más tranquilos, pero se pierden de sentir.
las preguntas que nos pasamos una vida buscando, muchas veces no están ahi
para ser respondidas. citaron algunos ejemplos de personas que no pueden encontrar
sus ejes, sus razones, sus respuestas. ya grandes, siguen perdidos, perdidísimos.
solos.
tristes.
para algunos ese es su destino, de esa manera están escritas sus bases.
existen otros, en cambio, a los que les va a llegar el día en que esos cuestionamientos
vitales,

tan vitales que están inscriptos en remeras negras,

puedan resolverse.
responderse o intercambiarse con otros más importantes.
"Diferentes, no más importantes", corrigió C.

se levantaron, dieron unas vueltas a la plaza.

ambas esperan pertenecer al segundo grupo,
esperan resolver puntos trascendentales en su historia,
en la historia del Hombre.
de las Mujeres.

mientras,
siguen buscando,
caminando,
debatiendo,
sin olvidar el magiclick,
ni los buenos discos.