jueves, 17 de marzo de 2016

ya nadie va a escuchar tu remera





de noche la plaza se aísla de la idea de plaza.
las personas se acompañan de a dos y los pocos perros, dueños de la cuadra
duermen con un ojo cerrado y el otro abierto, esperando que un intruso
se pasee libremente para marcar territorio.
los gatos, hechos bolita, no tienen qué comer.

dos chicas se sentaron en lo alto.
el mate y un magiclick.

"a los trece años en vez de pensar en qué ropa usar,
reflexionaba sobre qué era el tiempo" dijo C.
C. (29 años) se cebaba un mate lavadísimo.
"tuve una adolescencia rara, una no adolescencia.

"por suerte, mis remeras me ayudaban a levantarme pibes"


todo empezó con la pregunta de la otra,
"¿Qué es lo peor que tiene la raza humana?"
es su frialdad, esa actitud de amor profundo con algunos motivos
y de total desentendimiento con otros.
nos desgarramos con las separaciones, las muertes, los fracasos;
pero nos descubrimos apáticos  por el otro lado.

"¿Por qué sentimos el deseo de sufrir a veces?"
debatieron sobre la idea que el sufrimiento es parte de la felicidad.
felicidad pensada como el objetivo final de todo humano,
pensada como momentos, no como un estado de plenitud.
casi como un concepto que no existe como tal,
que no se define, que mejor no usar.
al igual que la muerte en la vida, la tristeza pertenece sin dudas
al camino vital que transitamos todos. por esto, es que la mayoría de las personas
sienten empatía con el sufrimiento: de otros, nuestro.
lo necesitamos.
lo elegimos.
lo buscamos.
por aburrimiento, por tener ganas de sentir, por simple curiosidad.
lo hacemos.

"de igual forma, existen algunos pocos seres humanos que no sienten de manera tan romántica",
pensaron. esos llevan mejor la vida, fluyen más tranquilos, pero se pierden de sentir.
las preguntas que nos pasamos una vida buscando, muchas veces no están ahi
para ser respondidas. citaron algunos ejemplos de personas que no pueden encontrar
sus ejes, sus razones, sus respuestas. ya grandes, siguen perdidos, perdidísimos.
solos.
tristes.
para algunos ese es su destino, de esa manera están escritas sus bases.
existen otros, en cambio, a los que les va a llegar el día en que esos cuestionamientos
vitales,

tan vitales que están inscriptos en remeras negras,

puedan resolverse.
responderse o intercambiarse con otros más importantes.
"Diferentes, no más importantes", corrigió C.

se levantaron, dieron unas vueltas a la plaza.

ambas esperan pertenecer al segundo grupo,
esperan resolver puntos trascendentales en su historia,
en la historia del Hombre.
de las Mujeres.

mientras,
siguen buscando,
caminando,
debatiendo,
sin olvidar el magiclick,
ni los buenos discos.




Shangai baby


Tiantián se murió.
Me hizo llorar. Solo un poco. Casi como haciendo fuerza. Cocó siguió con su vida, también Mark.
Todo sigue, siempre.
Me apena la debilidad de algunas personas, lo frágil que pueden ser. Me enamora un poco. o es lástima? A veces soy de cristal. A veces necesito mi Cocó.
Todos somos padres e hijos a la vez. Está en la sangre.
Motherhood.
La muerte me causa dolor. Más la soledad del que vive. No conozco lo primero.

En cambio, muchas veces decido en vida sentirme sola.

domingo, 17 de enero de 2016

¿hoy es un regalo?

generalmente voy bien, vamos derecho, mirando para atrás un poco, lo cual es bueno porque mirar para atrás me hace poner pelotuda.

la nostalgia del tiempo y la fugacidad y esas mierdas que tengo metidas en la vida.

mierdas mierdas de mierda.

pd: "Gift" en español puede ser regalo o presente.


¡qué sola está la casa, la concha de la lora!

lunes, 14 de diciembre de 2015

catorce de diciembre del dos mil quince



no importa si con el año se van cada vez que bailamos,
cada plato con verduras salteadas que preparé,
las veces que anduvimos en bici desde el centro hasta Godoy Cruz.

da igual si no te gustó cómo canté mientras me duchaba,
si el otro dijo lo que escuchó cuando alguien le comentaba lo que creyó ver,
si por algún motivo dejaste de hablarme.

porque cuando el año se termina dicen que todo empieza de nuevo,
empiezan nuevos objetivos, nuevas ganas de hacer cosas.
las bandas tienen proyectos nuevos,
las personas amigos viejos,
la cara unas pocas arrugas más.

tengo miedo, un poco paralizada me siento.

no sé cómo juntar los pies cuando den las doce
y dar ese saltito para adelante que tanto practicaron en casa.

tengo miedo de no saber qué hacer,
qué escuchar,
cómo cocinar,
por qué cantar,
tengo miedo de equivocarme y que nadie me lo remarque,
de que no entienda cómo llegué a donde sea que haya llegado para ese entonces.


en fin, tengo miedo de no volver a ser yo.
tengo miedo de que no seamos.

bob dylan



me preguntaba de qué sirven todas esas canciones que escuchamos con tanta paciencia.
que aprendimos a disfrutar y a hacerlas nuestras.