domingo, 24 de mayo de 2026

jueves, 27 de febrero de 2025

 suena una canción de ni idea qué año.
tampoco sé cómo llegó a mí, pero grita "mamá".

hoy la puse en clase para mostrarla a mis estudiantes,
la tuve que quitar porque en cualquier momento se me piantaba.

el tema era la música que te transporta: suena cada tanto una armónica y una letra que habla sobre estar en otro país, de caminar sin alguien.

creo que camino sola hace rato, el color amarillo de los plátanos de otoño ya no se ve hace rato.
esta canción me lo trae, lo respiro, siento las manos de mi mamá y veo cómo se ríe pícaramente. me veo en ella, en esa sonrisa que vaya a saber qué esconde.


mamá, te extraño.

viernes, 21 de febrero de 2025

 cada día lo mismo, pero con ganas de estar en una isla verde, haciendo yoga, respirando con más ganas de respirar, quejándome del calor y agradeciendo la oportunidad.

de poder, se puede.
sólo es hacerlo, ¿no?


pedir una excedencia es fácil.
encontrar a alguien para mi piso, doable.
sólo habría que resolver el tema de ganar dinero en el mientras tanto: el dinero necesario para vivir y viajar, un dinero que venga de algunas horas trabajadas en el día.

pensar que esto, con un trabajo remoto, no requeriría tanta tanta vuelta.

ojo, para hacerlo una vez cada tanto. para hacerlo en un lugar relajado.

y para hacerlo con vos,

 




¿Y si nunca es suficiente?

viernes, 1 de noviembre de 2024

el poder de poder

Me dijiste sorpresivamente que basta.
Me preguntaste qué pensaba y te dije que no quería convencerte.
Me diste la razón, me explicaste sobre el apego evitativo y me diste poder.

El poder de poder romperte el corazón.


martes, 24 de septiembre de 2024

desde el piso de la cocina

 cuaderno nuevo.

momento nuevo.


Si viene de afuera vino de adentro.
Inspiro, expiro. Logra verse una inminente sonrisa. 
De todas maneras, esa sonrisa también se escapa por los ojos, el tacto, el olor, el tono de la voz, las ganas.

Haría otras meditaciones con vos.
Y haría muchas veces eso que hacemos en la cama cada vez que nos vemos.
porque ni un beso de buenas noches puede una darse tranquila.
¿te das cuenta de las cosas que te digo sin decirte?
Yo a veces creo que escucho las tuyas, pero otra parte de mi tira para el lado de desconfiar del instinto. Pasa que mi instinto se ha visto obligado a enfrentarse a la realidad muchas veces. 

Entonces lo mejor es seguir inspirando y expirando, 
y sonreírle a esa sonrisa tímida.